jueves, 7 de agosto de 2014
martes, 5 de agosto de 2014
Carta de Roberto Cantos al finalizar su testimonio
La última canción, cuál habrá sido?
Donde andará sonando todavía?
Cual corazón cuales latido,
Se conmovieron con la melodía?
Que será de mezclar.
La canción con el gemido?
No hay poema para el grito.
Cantar para volver a ser aquel.
Que no será.
Cantar para volver.
A esos lugares sin dolor.
Cantar para salir por un segundo.
Del infierno.
Cantar para nacer y renacer,
Y renacer.
Canción, caricia sobre la llaga.
Canción dormir en el sollozo.
Canción.
De perfumar el abandono.
Por la hendija la luz.
Por la luz el amor.
Y el dolor…
Y el desamor.
De ROBERTO CANTOS a su hermano
GERMAN
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jueves, 24 de julio de 2014
martes, 8 de julio de 2014
Desclasifican documentos de EEUU sobre la dictadura brasileña: Clase magistral de torturas
El gobierno de Estados Unidos conocía al detalle cómo, dónde y de qué manera los militares de la dictadura brasileña torturaban sistemáticamente a sus opositores políticos. Según una serie de 43 documentos recientemente desclasificados que el vicepresidente estadounidense Joe Biden le entregó a la presidenta brasileña Dilma Rousseff hace dos semanas, durante su visita a la inauguración del Mundial, Washington también sabía que numerosos detenidos por la dictadura brasileña eran asesinados en ejecuciones extrajudiciales y que en los ’60 y ’70 la cúpula militar al menos toleraba el accionar de los escuadrones de la muerte. Según los documentos entregados por Biden, la actitud del gobierno de Richard Nixon ante la información que recibía era tibia tirando a permisiva, por no decir cómplice. En privado, Washington les hizo saber a los militares brasileños que no aprobaba estos métodos que “dañan la imagen de Brasil”. Al mismo tiempo la Casa Blanca se cuidó de no denunciar ni criticar públicamente a la dictadura, a la que le reconocía su “éxito” en la “lucha contra el terrorismo”. Los documentos fueron desclasificados por los Archivos de Seguridad Nacional (ASN), una organización no gubernamental basada en Washington, y publicados ayer en la página web de la Comisión Nacional de la Verdad (http://www.cnv.gov.br/index.php/outrosdestaques/498documentos). La entrega de documentos por parte de Biden forma parte de una estrategia de acercamiento del gobierno de Barack Obama hacia Brasil, luego del daño que sufrieran las relaciones bilaterales el año pasado a partir de las revelaciones del ex espía Edward Snowden sobre cómo la agencia de inteligencia estadounidense NSA espiaba a Rousseff y a la empresa energética Petrobras. “Espero que al tomar pasos para enfrentar nuestro pasado podamos encontrar la manera de enfocarnos en nuestro inmenso futuro”, Biden le dijo a Rousseff durante la ceremonia de entrega de los documentos en el Palacio del Planalto de Brasilia. “Soy optimista que el gobierno de Obama entregará a la Comisión de la Verdad informes aun más detallados de la represión que permanecen ocultos en los archivos secretos de la CIA y la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa,” agregó Peter Kornbluh, director de Proyecto Brasil de los ASN. En uno de los documentos desclasificados para la visita de Biden el cónsul general estadounidense en Río de Janeiro le informó al Departamento de Estado que los militares brasileños empleaban dos métodos de tortura diferentes. Por un lado, la tortura “moderna”, la que produce “un dolor insoportable” pero no deja marcas en el cuerpo, que se usaba con estudiantes que no tendrían participación directa en la lucha armada y eventualmente serían liberados. Por otro lado, la tortura “tradicional”, para los sospechosos de pertenecer a la guerrilla, quienes luego serían asesinados en ejecuciones extrajudiciales disimuladas como huidas o como “enfrentamientos armados”. A lo largo de siete páginas escritas a máquina, el cable fechado 16 de abril de 1973 detalla con dolorosa precisión distintos métodos de tortura física y psicológica empleados por los militares brasileños. “Por su precisión y casi ausencia de tachaduras se trata de uno de los informes sobre tortura más detallados sobre técnicas de tortura que jamás se haya desclasificado en Estados Unidos”, dijo Kornbluh a Página/12. El cable arranca así: SUMARIO: las detenciones de presuntos subversivos por parte de agentes del Primer Cuerpo del Ejército han crecido dramáticamente en las últimas semanas. En su mayoría estudiantes universitarios, los detenidos han sido sometidos a un intenso programa psicológico de exigencias designado para extraer información sin dejar marcas visibles o duraderas en los cuerpos. Se dice que aquellos sospechados de ser duros terroristas son sometidos a métodos más viejos de violencia física que a veces puede causar la muerte. La explicación más creíble de este pico de detenciones es que el eficiente seguimiento policial de la información extraída tras las detenciones de principios de año llevó a un número más grande de subversivos para ser detenidos. Otra explicación menos lógica pero más difundida vincula a las detenciones con la sucesión presidencial. La reacción pública a estas detenciones ha sido moderada y calma, por ahora, en parte porque muchos creen que una campaña abierta para denunciar y criticar las detenciones sólo haría peor la situación de los presos y provocaría más detenciones. Según el documento, para los estudiantes las torturas empezaban en el mismo momento en que los detenidos eran secuestrados a punta de pistola por policías civiles en vehículos sin chapa. Apenas los subían al auto, los encapuchaban y los obligaban a acostarse en el piso del asiento trasero. Al llegar a la comisaría lo desnudaban y lo dejaban varias horas en una celda fría y oscura, con parlantes enchufados que emitían gritos, sirenas y silbidos a altos decibeles. Después venía la rutina policía bueno-policía malo y después, si el prisionero no confesaba, la tortura continuaba: En este punto, si el individuo no confiesa y se cree que posee información valiosa, se lo somete a tormentos físicos y psicológicos cada vez más dolorosos hasta que confiesa. Se lo coloca desnudo en un cuarto pequeño y oscuro con un piso de metal por el cual pasa una corriente eléctrica. El individuo siente el shock, si bien es liviano en intensidad, al ser constante eventualmente se vuelve imposible de soportar. El individuo permanece varias horas en este cuarto. Entonces puede ser trasladado a otro de los varios cuartos de “efectos especiales” en el cual distintos instrumentos son usados para generar miedo y molestias físicas. A veces se genera un cansancio mental y físico extremo, especialmente cuando llevan dos o tres días de tratamiento, ya que durante ese período no le dan ni agua ni comida. En cambio los “terroristas duros” son torturados a muerte con “los métodos viejos de violencia física” y luego sus muertes son disimuladas como enfrentamientos armados, señala el despacho. Muchas fuentes señalan que la “técnica del enfrentamiento armado” está siendo usada de manera creciente no sólo en Río sino en todo Brasil para manejar las relaciones públicas con respecto a las muertes de subversivos. Esta técnica se habría adoptado para los terroristas “duros” o los subversivos radicales conocidos, para obviar referencias a su muerte-por-tortura en la prensa internacional. El 1º de febrero de 1971, el canciller estadounidense William Rogers le hizo saber a su colega brasileño Mario Gibson Barboza que le preocupaba la “represión y los duros métodos policiales” de la dictadura, dice en otro cable diplomático, fechado el 10 de ese año y mes. Aunque reconoció que era un asunto interno de Brasil, el secretario dijo que causaba preocupación en algunos círculos de Estados Unidos e impactaba de manera adversa en la imagen de Brasil. El secretario se preguntó si el gobierno de Brasil podía hacer algo para mejorar esta situación. Gibson contestó extendiendo una invitación para que el secretario visite Brasil. Dijo que de la manera en que será recibido, de los discursos que se hagan y de los actos en que participe podrá verificar la amistad que existe entre los dos países y la dirección que Brasil está tomando para solucionar este problema. Más allá de la “mala imagen” internacional, otro cable, esta vez del 15 de julio de 1972, dice que la sociedad brasileña tolera el uso de la tortura porque le atribuye a ese método parte del “éxito” en la “lucha antisubversiva”: Aunque hay amplias evidencias de que los métodos de interrogatorios duros siguen siendo empleados a nivel regional y local, en algunas áreas y por algunas unidades de manera más flagrante que en otras, a pesar de la fuerte publicidad internacional adversa sobre el tema, y a pesar del disgusto que dichas medidas les producen a los funcionarios de primer nivel, es improbable que estos excesos se eliminen completamente mientras este gobierno obsesionado con la seguridad crea que todavía exista una amenaza terrorista significativa, cuya eliminación es su prioridad número uno. Para bien o para mal, muchos brasileños le atribuyen el éxito de la campaña antiterrorista a la fuerza de las medidas aplicadas en contra de los terroristas. (Tomado del blog santiagoodonnell.blogspot.com)
martes, 1 de julio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
La Cámara Federal de Tucumán confirmó el procesamiento a los ex jueces Liendo Roca y Santiago Olmedo
Los
Dres. Liendo Roca y Santiago Olmedo de Arzuaga, vienen imputados por los
delitos de Privación ilegítima de la libertad, Asociación ilícita, partícipe
necesario del delito de Torturas, abuso de autoridad e incumplimiento de los
deberes de funcionario público todos en concurso real.-
La Cámara Federal de
Tucumán confirmó el procesamiento a los jueces Liendo Roca y Santiago Olmedo y
revocó la falta de mérito en cuanto privación ilegitima de la libertad, tormentos y asociación ilícita.
Los jueces Ricardo Mario San Juan, Marina Cossio de Mercau y Ernesto Wayar, hicieron lugar a la apelación del representante del Ministerio Público Gustavo Gimena, quien había considerado que los acusados "fueron parte de la asociación ilícita para garantizar la impunidad de los actores que intervinieron en el plan sistemático”. La Cámara solicitó que “se reenvíe las actuaciones al juez de origen (Guillermo Molinari) a fin de que dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a derecho”.
Los jueces Ricardo Mario San Juan, Marina Cossio de Mercau y Ernesto Wayar, hicieron lugar a la apelación del representante del Ministerio Público Gustavo Gimena, quien había considerado que los acusados "fueron parte de la asociación ilícita para garantizar la impunidad de los actores que intervinieron en el plan sistemático”. La Cámara solicitó que “se reenvíe las actuaciones al juez de origen (Guillermo Molinari) a fin de que dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a derecho”.
La complicidad Judicial en Santiago del
Estero. Antes y ahora.
Después
de 36 años de privilegios existe la verdadera posibilidad de llevar a los
funcionarios judiciales cómplices de la dictadura al banquillo de los acusados,
y terminar con la impunidad.
Y como primera medida vamos a
destacar la enorme “dilación” que sufrieron estas causas provocadas únicamente
por la tardanza a la que se vieron sometidas por los distintos recursos
defensistas presentados y que lo único. Asimismo debemos destacar, que la Cámara de Apelaciones que
entendió en los presentes obrados estuviera formada por Jueces Ad-Hoc, tal el
caso de los Dres. Ruiz Alvelda, Coroleu y Pedro Ibañez que resolvieron la
monstruosidad de considerar que los delitos traídos a su conocimiento no eran
de lesa humanidad y por lo tanto estaban prescriptos.- Consideramos cuanto
menos, la falta de conocimientos de los
miembros de esa Cámara de Apelación.
Nuestra
organización una y otra vez ha denunciado la complicidad del poder judicial en
los años de tortura y desaparición. Entre los citados se encuentran Arturo
Liendo Roca, Santiago Olmedo y Eduardo López. Este último aún sigue escapando
de la justicia.
Antonio Liendo Roca y Santiago Olmedo de Arzuaga fueron juez y fiscal durante la dictadura cívico militar.
Luis Eduardo López, secretario penal durante la dictadura y hasta hace poco presidente del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero, separado por estas denuncias.
Antonio Liendo Roca y Santiago Olmedo de Arzuaga fueron juez y fiscal durante la dictadura cívico militar.
Luis Eduardo López, secretario penal durante la dictadura y hasta hace poco presidente del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero, separado por estas denuncias.
Los testimonios vertidos en los juicios orales y en los expedientes hablan de que estos funcionarios tomaban declaraciones indagatorias en el SIDE o DIP (Dirección de Información Policial) junto con Musa Azar y su patota. Es decir en centros clandestinos de detención y bajo tortura.
Las
denuncias los ubican en plena dictadura
militar participando de detenciones, allanamientos, declaraciones tomadas
bajo tortura, presenciando interrogatorios bajo torturas y transitando CCD.
Mientras los familiares presentaban hábeas corpus éstos señores amenazaban y persuadían para perpetuar la impunidad.
Mientras los familiares presentaban hábeas corpus éstos señores amenazaban y persuadían para perpetuar la impunidad.
Celebramos
que la justicia llegue a estos personajes, que como ya hemos mencionado, han
sido una pieza importante en el sistema represivo aplicado en nuestra provincia.
Seguiremos
trabajando para que tengan una condena efectiva y la cumplan en una cárcel
común.
También
seguiremos trabajando para llevar a
juicio a Eduardo López que tiene causa abierta ya.
Como
en todos estos años seguiremos siempre por el camino de la justicia.
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