martes, 12 de agosto de 2014

“La Obra”: en ejercicio de la memoria, a 40 años de la “Masacre de Capilla del Rosario”



“Quedó demostrado que fue una masacre contra gente desarmada”

“La Obra” - Asociación de Ex Presos Políticos, Familiares y Amigos de Detenidos-Desaparecidos, en ejercicio de la memoria a cuarenta años del hecho, recuerda que “la llamada “Masacre de la Capilla del Rosario” fue una ejecución contra gente desarmada, que fue ordenada por el segundo jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, general Antonio Vaquero. Las autopsias y testimonios acreditan que 14 guerrilleros fueron acorralados y asesinados salvajemente, luego de rendirse ante la superioridad numérica de las fuerzas policiales y militares”.
En un documento dado a conocer a la prensa, la asociación civil de defensa de los derechos humanos recuerda que “el Tribunal del Juzgado Oral Federal, integrado por Juan Carlos Reynaga, Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla, mediante sentencia del 8 de octubre de 2.013 condenó a prisión perpetua por el fusilamiento del 12 de agosto de 1974 de 14 integrantes del PRT-ERP, a Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Ezequiel Acosta, por los delitos de “homicidio calificado, agravado por alevosía y por el concurso de dos o más personas en 14 hechos”.
En el texto difundido a través de los medios de comunicación, la organización no gubernamental reseña pormenores del intento de copamiento, los fusilamientos, las denuncias y la investigación que se llevó a cabo en los estrados de la Justicia Federal.
El intento de copamiento y los fusilamientos
El 12 de agosto de 1974 en la quebrada de los Walther”, cerca de la Capilla del Rosario, fueron fusilados 14 combatientes de la Compañía del Monte "Ramón Rosa Jiménez" del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). Formaban parte de un grupo que intentó copar el Regimiento Aerotransportado 17, pero fueron sorprendidos por la policía. Una parte de los militantes fueron detenidos, otros se dieron a la fuga y el grupo que fue cercado en Capilla del Rosario fue ejecutado por las fuerzas del Ejército luego de deponer las armas.
La masacre ocurrida en el “Cañadón de los Walther”, como se conoce al lugar ubicado al oeste de la ruta provincial Nº 1 y a unos 15 kilómetros de la capital provincial, se produjo un par de años antes de la dictadura militar iniciada el 24 de marzo de 1976, en pleno gobierno constitucional, que tenía en la provincia a Hugo Mott como gobernador y en la Nación a Isabel Martínez de Perón como presidenta. Eran tiempos de la aterradora “Triple A” (Alianza Argentina Anticomunista) que comandaba “El Brujo” José López Rega, una sombra temible encaramada en las espaldas de la primera magistratura.
Denuncias e investigación
En rigor, lo de los fusilamientos y las torturas a los detenidos forma parte de una denuncia presentada a la Justicia Federal en agosto de 1974 por los familiares de los guerrilleros y los abogados Mario Marca, Ricardo Rípodas, Mario Marcolli, Mardonio Díaz Martínez, Silvio Frondizi y Alfredo Curuchet.
Marca, Rípodas, Marcolli y Díaz Martínez, posteriormente detenidos, permanecieron en prisión hasta 1984. Frondizi y Curuchet fueron asesinados por la banda paramilitar “Las Tres A”. La denuncia fue archivada en el contexto de la represión en el inicio del terrorismo de Estado, pero sí fueron juzgados y condenados por el fuero federal trece guerrilleros capturados en las inmediaciones de Capilla del Rosario, en un proceso judicial que como todos los llevados a cabo durante la dictadura militar vulneró el derecho de defensa en juicio: sólo se les hizo saber que habían sido condenados.
Recién en diciembre de 2004, con la denuncia de Mirta de Clérici, Ana Radusky y Jorge Alberto Perea en representación de los organismos de derechos humanos de Catamarca y Córdoba, con el patrocinio de los abogados Claudio Orosz y Martín Fresneda (militantes de HIJOS, Fresneda actual Secretario de Derechos Humanos de la Nación) y Guillermo Díaz Martínez (por ese año a cargo de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados catamarqueño e hijo de Mardonio Díaz Martínez), comenzó a instruirse en el Juzgado Federal de Catamarca la causa para determinar las circunstancias y autores de la llamada "Masacre de Capilla del Rosario" y para identificar los cuerpos que fueron sepultados en 1974 como NN en el cementerio municipal.
La reactivación de la causa no hizo más que corroborar las denuncias. Las heridas que presentaban los guerrilleros fallecidos denotaban que habían sido masacrados.
Además, el ex conscripto Fernando Gambarella claramente expuso en el juicio que los revolucionarios fueron acribillados a balazos luego de rendirse, cuando no tenían posibilidad alguna de defensa.
Los ex militares Mario Nakagama y Eduardo Carrizo Salvadores, fueron sindicados por varios testigos como las autoridades militares que impartieron las órdenes directas de disparar sobre los guerrilleros rendidos, en el mismo teatro de los acontecimientos.
Los delitos fueron considerados de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles para la ley penal.


-Audiovisual: Diario del Juicio. Publicado el 4/5/2013 
  .
Guillermo Díaz Martínez, abogado querellante, cuenta acerca del Juicio por la Masacre de Capilla del Rosario que comenzó el 6 de mayo de 2013 en la ciudad de Catamarca.

Más información sobre esta causa. El caso Barrionuevo

 Exhumaron el cuerpo de cabo muerto en la masacre de Capilla del
RosarioLas muestras tomadas serán cotejadas para disipar las dudas de
sus familiares, que aseguran que les entregaron otro cuerpo.

Ayer por la mañana se llevó a cabo,en la ciudad de Santiago del Estero, la exhumación del cadáver del cabo Carlos Eduardo Barrionuevo, quien murió el mismo día del fusilamiento de soldados del ERP, durante la denominada Masacre de Capilla del Rosario.
La medida se llevó a cabo tras la denuncia de sus familiares, quienes desde hace
años sostienen que existen cuestiones para sospechar que en realidad les
entregaron otro cuerpo.

El procedimiento estuvo a cargo del jefe del cuerpo médico
forense de Santiago del Estero, Juan Roldán. Las partes involucradas se
constituyeron en el cementerio La Piedad, donde se abrió el cajón de Barrionuevo y se tomaron muestras que por pedido de la Justicia Federal catamarqueña viajarían hacia la provincia de Buenos Aires sobre el fin de semana para ser cotejadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense.


Entre los presentes estuvo el fiscal del Tribunal Oral Federal de esta provincia,
Rafael Vehils Ruiz, quien dialogó al respecto con El Esquiú.com. “Los
familiares ya tenían dudas en aquella época, cuando les entregaron el cuerpo.
Cuando se realizó el juicio de ‘Capilla’, en base a los testimonios se reavivó
la duda de la identidad y la causa de la muerte de Barrionuevo. A raíz de ello,
el hermano puso una denuncia en Catamarca y se dio inicio a esta investigación
para determinar la identidad”, expresó el fiscal.


Existen varias aristas posibles en base a las conclusiones de esta pericia
científica. Si la persona que estuvo desde el año 1974 en el cajón no fuese el
cabo Barrionuevo, además de tratarse de una desaparición forzosa “estaríamos
ante la presencia de un nuevo NN, no sabríamos quién es y, además, tampoco
sabríamos dónde está Barrionuevo”. Si el occiso en el cajón fuese Barrionuevo,
será la familia quien decida si se sigue indagando sobre la causa de su muerte.
De todas maneras, el fiscal Vehils Ruiz se mostró cauto ante todas estas
posibilidades: “Todas estas cuestiones son muy sensibles, así que lo mejor es
no anticiparse a los resultados”.
Por otra parte, Guillermo Díaz Martínez, abogado querellante de la familia
Barrionuevo (junto con el letrado santiagueño Rogelio Díaz Villalba), expresó a
este medio que aguardan los resultados “con muchas esperanzas”. “La primera
necesidad que tienen ellos es confirmar si el cuerpo que les entregaron
pertenece o no a su hermano, luego se verá cómo se sigue”, agregó. 

El letrado recordó que “hay una causa residual o segunda parte del
juicio de Capilla del Rosario”.

Dudas

Los familiares de Barrionuevo señalan que nunca pudieron ver el cuerpo ni
acreditar la identidad del fallecido que les fuera entregado por el Regimiento
de Infantería 17.
Además, según les explicaron en aquella ocasión, el cabo había muerto
manipulando una granada durante los enfrentamientos,causando heridas también a
quienes conformaban su cuadrilla. La cuestión les resulta sospechosa a los
familiares, ya que Barrionuevo solía instruir a sus compañeros del ejército en
el manejo de armas, campo en el que tenía vasta experiencia. Además, no se lo
ascendió “post mortem” ni se le hicieron los honores habituales de la milicia
al despedirlo.

Versiones dan cuenta de que el soldado podría haber colaborado brindando
información a los guerrilleros del ERP, lo que podría haber desencadenado en su
muerte a manos de la propia milicia.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

;

Imagenes del día del Veredicto

Video de la Sentencia

Nuestros Compañeros ¡Presentes!